lunes, septiembre 23, 2013

TIFON USAGI ARRASA EL SUR DE CHINA

Al menos 25 personas murieron hoy en la la provincia de Cantón (sureste de China), al paso esta madrugada del poderoso tifón Usagi, que también causó cortes en el suministro eléctrico y de agua, paralizó los transporte y sembró el caos del tráfico aéreo.


La tormenta tocó tierra en la localidad de Shanwei, en el este de la provincia, donde al menos trece personas murieron, la mayoría ahogadas por las fuertes inundaciones o alcanzadas por objetos arrastrados por el viento.

Otro de los fallecidos, según la agencia oficial china Xinhua, era un vecino de la localidad de Huilai, que permaneció en su hogar para guarecerse del viento, pero murió cuando el vendaval reventó las ventanas y una de las esquirlas del cristal le perforó el corazón.

El ojo del tifón llegó a Shanwei con unos vientos de 162 kilómetros por hora, según el observatorio meteorológico provincial.

Más de 3,66 millones de personas se han visto afectadas por Usagi en Cantón, donde 226.000 han sido evacuadas y donde han sido destruidas cerca de 7.100 viviendas, según las autoridades provinciales.

Los daños económicos causados por el tifón hasta el momento se elevan a 3.240 millones de yuanes, o 529,5 millones de dólares, indicaron las autoridades.

El fuerte tifón causó cortes en el suministro eléctrico y de agua en distintas partes de la región, así como la suspensión de varias rutas de transporte por tren y autobús que conectan la costa este de China de norte a sur.

En Hong Kong, que linda con Cantón y donde la actividad normal de se paralizó durante más de 15 horas para prepararse ante la llegada del tifón, la ciudad recuperaba hoy lentamente la normalidad y a las 10.20 hora local (02.20 GMT) levantaba todas las alertas por fuertes lluvias.

La amenaza del tifón a Hong Kong se suavizó después de que éste girara su trayectoria levemente hacia el norte, lo que lo dejó a 100 kilómetros de distancia, según el observatorio meteorológico de la ciudad.

Catorce ciudades de Cantón, incluidas la capital y Shenzhen, mantenían, al igual que Hong Kong y Macao, la suspensión de las clases escolares y el transporte ferroviario y marítimo como precaución.