miércoles, enero 25, 2017

CHILE ARDE SIN CONTROL

Las autoridades contabilizan 160.000 hectáreas de vegetación calcinadas, cientos de familias evacuadas y pérdidas en la industria maderera por 40 millones de dólares.

INCENDIOS FORESTALES EN CHILE
"Esto es un desastre, no hay ni flora ni fauna, ni siquiera un pájaro, y era una zona donde habían muchos zorros, conejos, lagartijas, y ahora no hay nada, como si hubieran tirado una bomba atómica; quedaron sólo los cadáveres de árboles parados", señaló María Rita González, quien se desempeña como agricultora, perdió 200 hectáreas de bosque de su producción y se suma a la larga lista de damnificados por los incendios forestales en la región de O'Higgins, donde la localidad de Pumanque, ubicada a unos 200 kilómetros al sur de Santiago, resultó con un 70% de su superficie quemada.

La masificación de los siniestros, que desde el pasado julio a la fecha suman más de 2.700 en todo el país, se debe a la topografía del territorio y al "peligroso" factor 30-30-30, que reúne tres condiciones climáticas como temperaturas por sobre los 30 grados, vientos por encima de los 30 kilómetros por hora y una humedad inferior al 30%, en una combinación "extrema" que dificulta la extinción de los incendios.

Según cifras difundidas este martes por la Oficina Nacional de Emergencia (Onemi), la región de O'Higgins registra unas 65.000 hectáreas quemadas hasta el momento, que equivalen a un 40% del total carbonizado en las seis regiones afectadas por las quemas forestales en el país.

El organismo dependiente del Ministerio del interior, consignó además que este 24 de enero se encontraban activos 99 incendios forestales a lo largo del país; número que varía con el transcurso de los días y cuyas consecuencias han dejado alrededor de 150 damnificados y más de 80 viviendas destruidas.

Presidenta Bachelet visita región de O'Higgins
"El incendio que afecta a O'Higgins es el más devastador de los últimos cincuenta años en Chile", declaró el intendente regional, Pablo Silva, quien agregó que el Gobierno de Michelle Bachelet decidió decretar Estado de Excepción Constitucional, Estado de Catástrofe y simultáneamente Zona de Catástrofe, para "facilitar la llegada de recursos al territorio".

La mandataria visitó la localidad de Pumanque, desde donde reiteró a la prensa que la nación "ha utilizado toda la capacidad disponible" para hacer frente a los incendios, además de rechazar las críticas a su gestión, diciendo que durante su administración la Conaf "se ha fortalecido".

Para asistir a sus compatriotas, la jefa de Estado debió cancelar su participación en la Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), que se realiza en República Dominicana, y su posterior visita a Haití, con el objetivo de constatar las amargas pérdidas provocadas por el megaincendio que se inició el pasado sábado en dicho lugar y aún no logra ser extinguido.

Cooperación Internacional 
La situación chilena ha conmocionado al mundo y diversos países ya han materializado su cooperación para sofocar los incendios forestales en el país sudamericano, como es el caso de Estados Unidos, México, Francia, Argentina y Rusia, que anuncio a través de su Ministerio de Situaciones de Emergencia el envío de aviones antiincendios Il-76.

Si bien, los expertos confirman la existencia de diversos métodos para combatir estos desastres, desde la Conaf advirtieron que no todos los instrumentos son igualmente efectivos en el territorio chileno, lleno de lomas y pendientes, lo que provocaría incluso que 10.000 litros de agua arrojada sobre los fuegos no tuvieran el resultado deseado.

Causas
La Corporación reiteró que en más del 99% de los casos la culpa es de las personas, ya sea por descuido o negligencia, mientras la Fiscalía de Pumanque apunta a la falta de mantención del tendido eléctrico como principal responsable del incendio en este lugar.

A lo anterior, se suman los frondosos bosques de pino insigne y eucaliptus, muy característicos en Chile, pero que corresponden a dos especies introducidas a la fauna austral, las cuales desprenden un aceite muy inflamable, que ayudaría a propagar el fuego por kilómetros en sólo algunos segundos, detallan los brigadistas.

Según la Conaf, desde el pasado julio a la fecha, los incendios forestales han consumido un total de 252.904 hectáreas en el país, que equivalen a más de 2.400 veces el terreno quemado en el período anterior, donde se registraron 10.053 hectáreas carbonizadas.