sábado, diciembre 07, 2013

JAPON: NUEVO ESTUDIO REVELA PORQUE EL TERREMOTO DE 2011 FUE TAN DEVASTADOR

Una capa de arcilla hizo que el terremoto que sacudió al noreste de Japón en 2011 fuera mucho más devastador ya que actuó agente deslizante entre las placas tectónicas submarinas.

ESTUDIO REVELA PORQUE EL TERREMOTO DE 2011 EN JAPON FUE VIOLENTO Y DEVASTADOR
Esta capa de tierra arcillosa, o esmectita, de entre 1 y 5 metros de espesor, generó un movimiento muy rápido de las placas que se deslizaron una sobre otra, según el estudio publicado en la revista estadounidense Science.

El terremoto de magnitud 9 y el tsunami que se desencadenó el 11 de marzo de 2011 dejaron más de 18.000 muertos en el noreste de Japón y provocaron la catástrofe nuclear de Fukushima, la peor desde Chernobil (Ucrania) en 1986.

Kotaro Ujiie, profesor de la Universidad de Tsukuba, que ha hecho esta constatación, participa en un proyecto científico iniciado inmediatamente después del desastre, el que consistió en perforar las profundidades submarinas desde un barco de prospección, hasta 7000 metros de profundidad desde el suelo marino.

Con esta técnica, los investigadores asociados al proyecto han tomado muestras en el lugar donde las placas se cruzaron.

Han descubierto que cuando la capa de arcilla está presa entre capas de rocas impermeables es mucho más resbaladiza debido a la enorme presión sufrida.

Según Kotaro Ujiie, esta capa de esmectita, que se formó con cenizas volcánicas durante un largo periodo de tiempo, inicialmente estaba en la superficie pero poco a poco se fue hundiendo en las entrañas de la tierra con las placas.

Los sismólogos realizan actualmente otras perforaciones submarinas frente a la península de Kii, en el suroeste de Japón, en la fosa de Nankai, donde la placa de Filipinas se desliza bajo la placa Eurásica y donde se teme que se produzca un gigantesco terremoto en un futuro cercano.

Sin embargo, Según Ujiie, la falla tectónica de la fosa de Nankai es menos resbaladiza que más al norte de la costa japonesa.

"Bajo la fosa hay una placa relativamente joven que se desliza, pero no ha pasado suficiente tiempo para que se forme una capa de esmectita", explicó.

Situado en la confluencia de cuatro placas tectónicas, Japón registra cada año más del 20% de los sismos más violentos que se registran en la tierra.